Psicoanálisis
Hoy he tenido unos de los días más cargados que recuerdo, de esos que me pesan, aunque realmente no he hecho nada (bueno, relativamente). No voy a ser reiterativo, hoy tampoco fue el día... aunque suena fatal decirlo, porque voy de expectativa en expectativa sin consumar nada. Tengo paciencia y y sé que es una situación que me provoca inevitables miedos e inseguridades que me hacen no dar el paso definitivo. Es muy muy frustrante para mi, pero lo sobrellevo sabiendo que es algo que evidentemente me va a costar hacer y que si hubiera hecho a la primera no sería yo, aunque me hace valorar de alguna manera que esta chica realmente me importa, ya no sé en qué sentido (aunque por supuesto mi ofrecimiento seguirá siendo respecto a ella, amistoso y nada más), pero no es de esas veces en las que te das por vencido y realmente puedes olvidarte y dejarlo pasar.
Hoyla verdad es que tengo la sensación de queno planifiqué bien nada y me salió un despropósito absoluto, de esos días que dices "mira que soy torpe". Todo el mundo con quien lo hablo me dice qué podría hacer, qué sería mejor, que si esto y que si lo otro... visto que aún no me había decidido por mi mismo puse en práctica una idea de alguien en quien confío. Me digo "pues a lo mejor asi, a su manera,es más fácil" pero la realidad es que yo sabía que eso no me llevaba a ninguna parte, aunque por probar no se pierde nada.
El caso es que me decía que esperara a que mi dentista entrara o saliera de su trabajo para hablar con ella personalmente (si lees este blog por primera vez, te sonará a chino, esto tiene su explicación en post anteriores, aclaro por si acaso), como un encuentro casual. Hay que decir que yo puse de mi parte la predisposición, pero la idea no me convencía en absoluto, me resultaba mucho más complicado que lo que yo pudiera planear para hacer la difícil situación más llevadera (al fin y al cabo yo y solo yo conozco un poco como son las cosas y como quedó la "relación" personal, todos los consejos que me den, aunque sea gente cercana, los escucho pero... no sé, no conocen realmente como es el asunto, no sé si me explico). Y la verdad es que si no crees en lo que haces, difícilmente va a salir bien.
Aún asi me fui a la hora que presuponía que podría encontrarmela y en el lugar adecuado. Y me senté en un banco a leer y esperar las casualidades del destino. El destino hoy no estaba de mi parte porque yo estuve allí una hora y no pasó nada. Sinceramente, no tenía (como me viene ocurriendo y ya de sobra sabeis) el ánimo ni la chispa de valentía, o como querais llamarlo, de traspasar la fina línea que separa el "me vuelvo a casa, soy incapaz" del "venga, voy a entrar a hablar". El encuentro no se dio y yo volví a frenarme, además esta vez iba con el tiempo justo porque tenía mi segundo día de formación de voluntariado. Asi que no tuve respiro, después de la tensión que acumulo cada vez que estoy entre el si y el no de mi particular dilema, no tuve tiempo de reponerme y ya me fui toda la tarde hasta la noche.
Y ahí no acabó la cosa, yo tenía el día insistente conmigo mismo, asi que a la vuelta me dije: Lo mismo tengo suerte y el encuentro se da (la hora era más o menos cuando cierran). Y efectivamente, estaban terminando. Hacía un frío que pelaba y ya erade noche... y me volví a arrepentir, porque pensé "no voy a entrar porque qué pinto yo ahí, si ya no hay ni pacientes, sería demasiado raro todo, a estas horas...". Vamos, las rayadas típicas. Pero no fue exactamente ese el momento en que me arrepentí, pues tambien me dije "estan a punto de salir, si me los encuentro (hablo en plural, porque no sale la chica con la que quiero hablar solo, sino con sus compañeros que tambien conozco) en la calle pues lo mismo puede ser la oportunidad". A todo esto he de decir en mi favor que yo llevaba ya un dolor de cabeza importante, venía directamente de 4 horas de curso y previamente de la hora que os he relatado antes.
Lo dicho, en pésimas condiciones pero con ese pequeño ánimo me senté cerca esperando que salieran, pero me dí por vencido, no lo veía nada claro y el frío me estaba calando bastante, además ví que no salía nadie de alli y tras esperar y esperar, dudar y dudar... otra vez para casa. Si, parece la historia de siempre, pero jop!, es que yo le pongo voluntad, cada vez más,pero me sigue faltando ese "algo" que me retiene, que me hace tener miedo a la situación. Aún asi insisto, hoy me lo planteé muy mal, no debería haberme buscado encima unas condiciones tan adversas en las que yo mismo no me sentía bien, no creía en esa fórmula aconsejada. Si lo etngo que intentar lo haré a mi manera, que me puedo arrepentir igualmente pero sabré que es la forma más sencilla para mi.
Sigo en las mismas, pero bueno, no me queda otra que mirar adelante (el que no se consuela es porque no quiere), mirándolo bien es probable que cada día esté más cerca pero es que vaya, que complicado es llevar a cabo esto. Esa es la parte positiva, pero la parte que más me revuelve por dentro es precisamente la frustración que puedo acumular de decir "estás cerca, pero no das el último paso, nunca lo das". Cierto, me sienta mal, muy mal. Pero mantengo la calma porque aún no me siento vencido, si se da ese día seré el primero en reconocer que la situación puede conmigo, pero de verdad que no tengo ese sentimiento.
Puedo tropezar conmigo mismo mil veces más, nadie dijo que fuera fácil, pero sé que tarde o temprano (espero quetemprano) me tendré que enfrentar a ello de lleno. Queda fatal relatar mis fracasos tan consecutivos, hasta yo mismo escribiendo me digo "siempre estoy igual" pero bueno, si os pusierais en mi situación quizás comprenderiais un poco mejor por lo que supone para mi lo que, la verdad, asi contado parece un poco una estupidez. Y es que a veces me siento bastante estúpido con esto, aunque evidentemente cuento lo que hay, ni más ni menos. Sin duda este blog es mi autorretrato calcado de mi mismo en un momento dado de mi vida (un momento muy particular, por cierto), leer lo que ha pasado por mi cabeza en las últimas semanas es casi un psicoanálisis acerca de mi comportamiento ante una situación que si ya es extraña de por sí, para mi es aún más extraña.
Y a pesar de mis intentos frustrados, sigo viendo clarísimo el día en que aqui mismo escribiré cómo hablé con ella, qué hice, cómo me quité ese peso de encima y cual fue la reacción. De momento habrá que conformarse con la realidad del momento, y es esta: Lo intenté pero me vencieron mis dudas. Pero seguiré luchando conmigo mismo. Y tendré que ganar, porque yo mismo no me puedo impedir hacer algo que tengo decidido hacer.
En definitiva, este viernes fue bastante olvidable en ese aspecto, que emocionalmente fue el que más me ocupó, aunque el día tuvo más cosas que no estuvieron tan mal, aunque he acabado algo saturado.
Hoy toca saludo especial para Ánmera, sus comentarios me aportan últimamente cierta serenidad, en serio. Y su blog es de esos que realmente merece la pena pararse a leer con atención.
Para el fin de semana prometo no rayarme tanto con este tema que está creciendo de una manera que jamás hubiera imaginado hace un mes, y que evidentemente no es para tanto al final, peeeero... es lo que revolotea alrededor de mi cabeza.


Nadie Dice dijo
Nos complicamos la vida. Eso es cierto, nos autocastigamos. Has pasado un tiempo precioso pasando frío por una buena causa, pero que tal vez, no ha llegado a buen puerto, no por el destino, no porque fuera un mal consejo, sino porque no estas seguro. Te afirmas y reiteras que quieres hacerlo, pero surjen imprevistos, largas esperas, pensamientos contradictorios, miles de ayudas. Has encontrado algo por lo que salir adelante, sigue con ello. Si de verdad quieres una amistad con ella, tratala como una amiga, lo demás ya surgirá. Eres joven, tienes un futuro por delante, y mucha cabeza para pensar. En resumen: piensa en tí. No te dediques a planear y actua según sea lo mejor para salir de ese constante bucle. Nadie mejor qué tu para saberlo.
Tu tienes las respuestas a tus preguntas.
Nadie
10 Noviembre 2007 | 11:51 AM