Lo que tú sabes y lo que yo no digo
Otra vez escribiendo de madrugada (cuando escribo esto son exactamente la 1:48 h.) en este escupidero de palabras que es La Coctelera y en concreto mi blog, éste 'Azul Perfecto' que a veces parece más bien gris oscuro y otras veces amarillo chillón, que se inició un 8 de octubre de 2007 y que a día de hoy, 9 de julio de 2008, sigue albergando mis... tonterías, de hecho creo que estoy teniendo una regresión a parecidos planteamientos que tuvo en su orígen el blog. Y no es una regresión muy esperanzadora, porque eso quiere decir que a lo largo de casi un año de mi vida sigo cometiendo los mismos errores, me sigo buscando parecidos problemas sentimentales, se podría decir que de alguna manera, no avanzo. Aunque bueno, prefiero creer que no es asi, que todo es distinto, que la anterior vez (la de ELLA) me sirvió para aprender y que ahora con "la chica" va a ser distinto. Y con distinto no digo que busque una relación, porque sé que no la habrá, otra vez busco mi propio equilibrio interior desestabilizado por un sentimiento que no he buscado.
Mirando mis propios antecedentes me pregunto qué busco, y por qué no encuentro. Y lo más inquietante: ¿Por qué voy en busca de imposibles?
Después de esa reflexión estúpida, he de decir que hoy estuve con la chica. Y como no podía ser de otra manera, pues otra vez me la jugó, justificadamente, pero me la jugó haciéndome algo parecido a lo que me hizo aquel día de semifinales de la Eurocopa en la que me invitó al cine y luego no llegamos a quedar porque no me contestó nada.
Esta vez habíamos quedado hacia las 18:00 h. para ir a una exposición e indirectamente, para hablar. Pues bien, a las 17:00 h. me manda un mensaje diciéndome que otra vez la habían liado en el trabajo y que no podría estar a esa hora, que ya me llamaría y veríamos lo que hacíamos. Entiendo que la puedan entretener en el trabajo, pero si queda con alguien debería al menos hacérselo saber y no tenerlo esperando...
Y esperé, esperé... y cuando ya me olía bastante mal la cosa, eran las 20:00 h. de la tarde y sin saber nada de ella, me manda otro mensaje, que si quedábamos a las 20:45 h. simplemente para dar una vuelta, porque ya a esas horas ni exposición ni nada.
Y quedamos a solas... y hablamos de todo y de nada, ella me lanzaba alguna que otra indirecta diciéndome que si no tenía algo que comentarle...
Eran las 23:30 h. cuando antes de despedirnos salió el tema definitivamente, ella trató de tirarme de la lengua diciéndome que le dijera eso que tenía que decirle. Pero por todo lo que habíamos hablado y por lo que sé, supe que no era el mejor momento, porque ella tampoco lo está pasando bien por otros temas, y yo lo último que quería era añadirla un nuevo problema. Pero me insistió... y como vio que no iba a soltarlo, me dio a entender que ella ya sabía lo que pasaba y que cuando quisiera se lo dijera, que le enviara un e-mail diciéndoselo aunque fuera, que no se qué y no sé cuantos...
Resultado: Le escribí un e-mail poco esclarecedor en el que le volvía a decir que no era el momento, y que ella sabía lo que había y yo sabía lo que había, pero ninguno de los dos queremos oir esa verdad, asi que era mejor dejarlo asi.
Me contestó en dos frases un poco confusas. Pero fueron suficientes para que en un arranque de sinceridad nocturna, le escribiera todo en un e-mail de madrugada (tan de madrugada que me acoste a las 4:30 h., asi que esta entrada del blog que empecé a escribir anoche la he tenido que terminar por la mañana). Si, sé que no debería decir estas cosas por escrito, me he saltado una de mis normas más básicas que es decir las cosas importantes a la cara, pero... no sé, a todos a veces nos puede la confusión. Además, era tanto y tan claro lo que la quería explicar que sabía que podía ordenar mejor mis pensamientos por escrito... no justificable, pero... bueno...
Asi que ahora estoy con falta de sueño y con la incertidumbre de saber cómo se tomará toda la historia, cómo será la próxima vez que nos veamos Trataré de tomarlo con toda la calma que pueda...
Y por si fuera poco, con la preocupación añadida de que mañana operan a mi padre de una hernia... si es que cuando vienen estas oleadas de pequeños y grandes problemas no puedes hacer nada más que afrontarlo con la mayor tranquilidad posible. Asi escrito suena muy fácil, pero llevarlo a la práctica es muy complicado, y más yo que soy tan propenso a la ansiedad. Pero bueno, creo que la racionalidad y la paciencia pueden con todo...





mary-chan dijo
Es cierto que esas cosas es mejor decirlas en vivo y en directo, pero si lo haces por escrito al menos te aseguras de que se lo has explicado todo como querías, sin dejarte nada en el tintero.
Yo creo que "la chica" ahora mismo no sabe ni lo que quiere, así que no veo tan claro que no tengas ninguna oportunidad con ella.
Que vaya muy bien la operación de tu padre, que seguro que si. No te preocupes demasiado.
Ya nos contarás lo que te dice ella.
Besos
9 Julio 2008 | 05:00 PM