Caminando, caminando
Y caminando, caminando llegué a pensar que te encontraría. Buscando dentro de mi desaparecí de mi vista y no encontre ni el valor, ni la cabeza ni el corazón, porque todo lo había perdido en la espera.
Tras la espera el valor dio mi primer paso, mi cabeza hizo caso al corazón y solo tú derribaste el castillo de naipes. ¡Y yo que creía que mi castillo era inexpugnable! Pero solo soplaste tu dulce brisa y me derrumbé.
Y volando, volando llegué al país de Nunca Jamás, donde un oscuro Capitán Garfio me tendió su mano, la tomé y me desgarró sin piedad con su gancho. Eso me pasa por confiar en todo el mundo. Necesitaba la inocencia de un niño para llegar hasta alli, pero una vez alli... ¿qué? La ingenuidad que me había llevado me apeó de su asiento y me dejó a la deriva en un lugar, un sentimiento, extraño.
Creí estar seguro de lo que hacía, pero el tiempo va descubriendo nuevos agujeros por los que caer al vacío.
Y desapareciendo, desapareciendo me desvanecí en el silencio hasta no distinguirlo del más agudo de los gritos, intentando encontrar el sentido de tus respuestas. Pero solo comprendí que te gustaba preguntar y no obtener respuesta. Sin embargo, no era lo que quería.
Asi que quise dormir cien años y soñar para eviitar la única realidad. Pero siempre se despierta, siempre vuelve la memoria.
Y caminando, caminando llegué a pensar que te encontraría. Y yo me pregunto... ¿realmente quiero encontrarte?




dafne121 dijo
me gsuta mucho este "poema" es tuyo???un beso www.coctelera.com/dafne121
5 Septiembre 2008 | 05:50 PM