Mirándolo bien...
Hoy me sorprendí a mi mismo pensando tonterías. Bueno, en general suelo pensar muchas tonterías a lo largo del día, pero hoy por ejemplo al llegar a clase pensé por impulso dónde sentarme para intentar coincidir con ella. Es estúpido, pero fue un pensamiento que me salió automáticamente.
Desde lo de ayer, me propuse que hoy iba a ser el día para empezar a intentar entablar amistad con esta compañera de clase de la que hablo los últimos días.
Pero hoy, con la habitual buena suerte que me acompaña en estos asuntos... ella no apareció. Últimamente se la notaba bastante resfriada, asi que es posible que fuera por eso.
Un inciso: El auto-guardado de La Coctelera me la ha jugado, cuando tenía ya todo el post escrito he ido a publicarlo... y me ha pedido el nombre y la contraseña, por tanto el post se habría perdido. Pero se supone que el auto-guardado lo debería haber mantenido (para eso está)... pero no, solo ha guardado lo que tenía escrito antes de este inciso. Y me repatea, porque soy incapaz de reescribir lo que había puesto. Y si, ya sé que debería haber copiado y pegado, o hacerlo en el word, pero es que cuando me pongo a escribir pues es lo que sale en el momento...
Asi que, y a desgana, resumiré que a pesar de todo el día no ha ido tan mal. Habrá otras oportunidades para hablar con ella... además, es viernes y aunque estoy cansado al final de la semana, no se puede decir que me vaya mal.
Me voy acostumbrando a mi retomada vida estudiantil, los madrugones ya no pesan tanto, los viajes diarios en tren y metro los terminaré disfrutando al final xD jeje
El problema de encontrar mi sitio entre mis nuevos compañeros de estudios va mejorando, entablo más conversaciones, me siento más a gusto sin necesidad de forzarme yo mismo a nada que no me apetezca. Me relaciono de una manera más natural: Cuando me apetece hablar, hablo y cuando no, me quedo yo solo a mi aire. Eso es algo que en ciertos momentos me hacía sentir mal y ahora ya no tanto.
Se ha aflojado en cierta manera la presión que ejercía sobre mí mismo, y es algo de agradecer porque la presión me genera un desasosiego importante, y un malestar asfixiante del que no es fácil salir.
En definitiva, ha mejorado la sensación de sentirme mejor conmigo mismo, algo que mis esfuerzos en este sentido parecen dar sus frutos y lo que antes hacía de manera más complicada y retorcida, ahora lo relativizo con mayor facilidad.
Veo todo con mayor claridad, el futuro para mi ahora tiene una puerta mucho más grande. Nada que ver con las pocas expectativas que tenía antes de empezar toda esta actividad que me tiene ocupado, me agota pero me plantea.retos necesarios. No todo será perfecto, surgirán mil dificultades, lo pasaré mal, pero ahora sé que hay otra forma de mirarlo.
Hace unos días escribía en un post que un pequeño gesto puede cambiar mi perspectiva de las cosas. Quizás el pequeño gesto que tuvo mi compañera de clase el otro día fuera suficiente para cambiarlo todo. Y es que a veces un gesto que parece insignificante puede suponer mucho.


veruchi dijo
comparto tu opinión, un pequeño gesto en ocasiones, mueve el mundo entero!!!
25 Octubre 2008 | 11:27 PM