Cuando tú vas, yo vengo
Pues aqui estoy de buena mañana escribiendo en el blog, a falta de algo mejor... ¿Por qué? Porque hoy no he podido ir a clase, y me ha fastidiado porque he madrugado, he montado en el tren, pero al llegar al trasbordo en metro... avería.
- "Se estima la avería en 1 hora" -dice la megafonía. Si, me voy a estar esperando 1 hora en el andén para luego ir solo a una clase que encima me toca las narices, pido los apuntes y ya está (aparte de que no me pierdo nada, que yo el curso ya lo hice). He intentado buscar alguna otra combinación de metro en el plano, pero imposible, todo me pillaba lejísimos y era meterme en viajes que no me compensaban en el tiempo en llegar y el tiempo de clase.
Las líneas de autobuses como que no las controlo. Encima he llamado a mi hermana para ver si sabía alguna ruta que pudiera venirme bien y nada, que no me lo cogía.
Asi que de vuelta al tren, a casa. Solo en los viajes de ida y vuelta (y los momentos de indecisión en el andén ante la avería) he tardado desde que he salido de casa hasta que he llegado, 1 hora y media. Que si lo pienso, ¡la cantidad de tiempo que pierdo en viajes al día!
Pues me ha fastidiado porque aunque no pasa nada por faltar un día, te quedas con la cosa, y más yo que tengo ese doble motivo aparte de los estudios quería verla a ella, que ya había faltado dos veces esta semana. Y hoy que seguro que iba, soy yo el que no voy. Siendo positivos, lo mismo nota mi ausencia y se da cuenta de algo (vale, estoy siendo excesivamente optimista xD jajaja).
Y ahora toooda la mañana libre, que una vez acostumbrado al ritmo diario pues te quedas un poco así, sin saber que hacer. De momento estoy escribiendo, supongo que me pondré a ver algún DVD aprovechando el improvisado día libre, pero no sé, me quedo como un poco vacío. Encima he roto mi espectacular ritmo de asistencia: No había faltado ni un solo día, ni siquiera había llegado tarde. Insisto en que no pasa nada por faltar, de hecho yo faltaba más de una vez cuando hice el curso hace 2 años, sobre todo más hacia el final, pero te queda la cosa de que no era el día que querías faltar...
Vamos, que me rayo por cualquier cosa. Voy a intentar disfrutar la mañana y olvidarme de lo que podría haber sido y no será.





ana maria dijo
a veces por mucho que nos fastidie las cosas pasan por que tienen que pasar y no importa lo que luches para ir en contra del destino por que nunca le ganaras la partida te habla la voz de la experiencia .
besitos desde valencia
6 Noviembre 2008 | 02:28 PM