Distancias cortas
Tch... qué día más contradictorio he tenido. O más bien que contradictorio soy conmigo mismo. O que contradictoria es ella. Estoy confuso, hay algo que me hace sentir mal sin saber muy bien lo que es, porque de hecho se podría decir que he tenido un buen día. Pero está esa cosa que me hace sentir mal, que me recorre por dentro y nubla lo que siento.
Aunque cada vez estemos más cerca, noto cómo cada vez se aleja más de mi. O me alejo yo de ella, no físicamente, sino más emocionalmente. Creo que hoy he tenido varios arranques de "quiero y no puedo" bastante frustrantes, de ahí puede que venga mi ligero malestar.
Y ahora una pregunta sencilla y a la vez tremendamente compleja, se ha instalado en mi mente... ¿Ella me gusta o no me gusta? En principio la respuesta parece absurdamente fácil: Me gusta, no hay más que ver lo que hablo de ella y lo que influye en la parte sentimental actual de mi vida.
Pero no, cada vez surgen más extrañas dudas, algunas que realmente debería pasar por alto, pero no puedo. Y es que me doy cuenta de que el mundo, al menos el de mi edad, no está hecho para mi.
Creo que estoy dando una introducción confusa, debería ir por partes para encajar las piezas de este puzzle.
Hoy llegué bien a clase, con ánimo después de mi día de parón (obligado por la avería del metro ayer). Curiosamente llegué casi a la vez que ella al aula, y se sentó junto a mi. Hablamos lo típico antes de que empezara el profesor a dar clase (que si falté por lo del metro, que qué hicisteis ayer, que si los apuntes...).
Primer descanso (hay algunas clases en los que tenemos descansos intermedios, otros días damos 2 horas seguidas y después hacemos el descanso): Bajamos abajo, a la calle. Me pongo a hablar con algún compañero, la pierdo un poco de vista, cuando termino la busco, me junto con ella y con la amiga, con la que cada vez se lleva mejor (y esto me crea ciertas dudas a la hora de juntarme con ellas, porque a veces están hablando y me quedo ahí un poco entre si acercarme o no), se ponen a fumar un porro.
Y aqui llega mi conflicto interno: Yo soy más raro que un gato verde (eso no es nuevo, sé que soy un poco raro de costumbres, demasiado formal quizás, ¡pero es que me sale ser asi!). Miro a mi alrededor y ¿qué veo?: Un grupo hablando de que van a salir de fiesta el viernes, a beber y no sé qué cosas más. No me interesa, mis planes suelen ser más discretos, disfruto con conversaciones de amigos, tomando algo tranquilamente, yendo a un concierto, al cine o simplemente viendo una película en casa... que no debería ser tan raro eso, pero es que la realidad me dice que sí, que el que no hace lo habitual soy yo. No lo voy a cambiar, pero cada vez más consciente de que estoy un poco fuera de la tónica habitual de la gente de mi edad.
Sigo mirando a mi alrededor: Otro grupito fumando, otro sacando una bolsita con marihuana con total naturalidad. Y bueno, lo que más me atañe a mi (porque al final qué más me da lo que haga cada uno con su vida), que es ella y quizás su amiga, que son con las que más relación tengo. Como digo, fumándose un porro. No me sorprende, ya habían comentado algo el otro día, pero bueno, es un vicio que no comparto.
No me molesta ni cambia mi opinión sobre ella, aunque es de esas cosas que dices "pues eso no lo tenemos en común", y que a la larga puede llegar a molestar si te importa esa persona, o si no quieres tragar humo. Supongo que para el fumador la respuesta es fácil, pero el no fumador como yo se pregunta: ¿Para qué coj... ejem... narices fumas? Yo la verdad es que practico el sentido común desde hace tiempo (para bien o para mal), y soy tan tremendamente consciente de la inutilidad de fumar tabaco o marihuana, que ni siquiera me lo he planteado nunca, siempre he dicho que no cuando me lo han ofrecido y no tengo que depender de esas sustancias para sentirme mejor.
Y aunque en principio no lo parezca, es un motivo de exclusión social aniquilador. ¿Cuánta gente se habrá enganchado a las drogas solo por no sentirse excluído? A veces no lo parece desde fuera, pero desde dentro te das cuenta de que es una realidad desoladora: Es más habitual entre los jóvenes drogarse que no hacerlo. Evidentemente esto sale desde mi punto de vista.
Pero bueno, el caso es que lo llevo diciendo algunos días: Ella no es como creo que es. Hay una parte que sí, la que muestra, su comportamiento y demás. Pero hay otra parte, la de su vida fuera de allí, que me dice que quizás no seamos tan compatibles como pudiera parecer.
Y yo sin quererlo tambien pongo de mi parte, ya que tiendo a pensar que no la intereso nada. Es verdad que me presta especial atención, que se junta conmigo, que me habla más que a los demás. Sin embargo ninguno de los dos nos atrevemos a ser amigos, o a lo mejor es que falta tiempo, falta que pasen cosas que nos unan. Pero simplemente nos llevamos bien, más que con el resto de compañeros, pero menos que una confianza más profunda. Y seguramente yo, que a veces soy muy cortante, distante, cauto, callado...
Pero me doy cuenta que hay una distancia. Y precisamente me doy cuenta siempre que estamos más cerca. Hoy hemos pasado mucho tiempo juntos, tanto en clase, en los descansos e incluso en la siguiente clase que era una práctica... vamos, que no es en el aula habitual dando teoría, sino "toquetear" máquinas, en este caso las de edición de montaje, en las que te relacionas más con los compañeros porque hay que hacer cosas y discutirlas.
La sensación que me da es que el acercamiento nos aleja. Y sinceramente, no sé qué es lo que quiero, no encuentro mi término medio y el mundo me decepciona porque me cuesta aceptar que vivo y siento las cosas de manera distinta a la mayoría, al menos de la gente que me rodea a diario.
Y el problema no está en los demás sino en mi: Tengo que aprender a aceptar a los demás sin dejar de ser yo. Pero tengo demasiado interiorizado que yo debo ser yo, y que la gente que no me interesa me aparto de ella con demasiada facilidad, a veces dando pocas oportunidades a que me muestren como son más allá de las primeras impresiones. Para conocer a alguien hay que conocerlo más allá de la impresión que quiere dar, pero yo muchas veces no tengo paciencia para ello.
He dudado en varias ideas de esta entrada para publicarlas, porque ni yo mismo estoy muy seguro de que las cosas sean asi, ni de que sea lo que quiero decir o como lo quiero decir. Pero es lo que pasa por mi cabeza en este momento, y como el blog es un cúmulo de retales de vida, de momentos... la idea global no será exacta, pero sí la de este momento.
Una de las cosas de las que estoy más seguro es de que realmente no me conozco a mi mismo, asi que todo lo que pueda decir de mi es una ligera aproximación.



fatal dijo
Si quieres un consejo date tiempo y conocela un poco más. Puede que solo sientas atracción por ella y que la tengas idealizada.
Besitos!
7 Noviembre 2008 | 05:18 PM