Ilusiones de un mentiroso... a sí mismo
Para empezar, voy a recurrir a un tópico muy socorrido: No hay quien entienda a las mujeres. No es original, pero sigue siendo una verdad absoluta cada vez más indiscutible (y eso que las generalizaciones nunca son buenas... xD).
Los últimos días está habiendo una especie de cambio en mi relación con ella... a peor. Por mi parte no ha habido nada nuevo, ni para bien ni para mal más allá de no forzar nada y pasar un poco más del tema. Nunca hubo nada de especial en la relación amistosa de compañeros, pero si creo que había una pequeña conexión. Ahora ya ni eso. Sigo sin entender muchas de sus reacciones.
Pero es que algo está cambiando a todos los niveles, porque lo sé y lo siento así, y es que cada día que pasa (y más estos últimos días) creo que se va bajando de ese pedestal en el que inconscientemente ponemos a nuestros amores (y más los platónicos). A veces me pregunto si me estoy rindiendo o si simplemente el conocerla más me hace tener una visión más completa y realista de la situación y de lo que de verdad puedo sentir. Ella me gusta y no lo puedo (ni quiero) evitar, pero la acumulación de cosas y pequeños gestos, comportamientos, está empezando a hacerse una carga pesada que va restando y restando...
Pero es inevitable preguntarse si realmente me gusta cada vez menos y llama menos mi atención, o si soy yo mismo el que intento creer eso ante la dificultad.
No tengo mi mejor día, es de esos en los que te parece que todo es más difícil, que nunca superarás tus obstáculos, que piensas que todo está mal... digamos en que lo ves todo más oscuro, más negativo. Pero vamos, que es normal, lo raro sería estar feliz y contento todos los días. Supongo que también influye la inminente llegada de los exámenes (ya la semana que viene tengo unos cuantos).
Hoy por ejemplo se vino conmigo en el metro a la vuelta, la "guapa oficial" de la clase. Una chica agradable, guapísima (evidentemente), muy pija pero soportable, media clase colada por ella... No me llama nada la atención más allá de ver que es una chica muy guapa. Tenemos pocas cosas en común, sin embargo fuimos hablando. Cuando se fue por su lado y yo por el mío lo primero que me vino a la cabeza (fijaos si estoy paranóico jajaja) es por qué me costaba tanto hablar con la chica que me gusta y sin embargo no me cuesta tanto hablar con la chica ésta guapísima, que en teoría en mi timidez debería costarme igualmente. Todos sabemos la respuesta, pero me lo pregunté. Será una de esas preguntas retóricas.
Es como que voy a la contra: A ella, la compañera que me gusta, todo el mundo la habla normal. Sin embargo a la pija guapísima la tratan de manera diferente. El comportamiento humano, y más el de los hombres cuando hay tensión sexual de por medio, es fascinante.
Eso sí, también es verdad que esa timidez que va abriendo ella, empieza a llamar la atención de los demás. Es como si despertara curiosidad, porque ella aunque físicamente no sea la chica espectacular que todo el mundo mira, si es guapa, tiene su atractivo. Pero quizás su mayor atractivo esté en su forma de ser, y veo claramente que hay más de uno acercándose. ¿Celos? No creo, más bien es la sensación de perder algo aunque nunca se haya tenido nada. Es más un miedo que una realidad, pero está claro que voy a perder si sigo así.
En la línea del que siempre pierde, aunque esta vez toda la culpa es mía porque soy incapaz de dar el paso. Sí, tengo miedo. Intento mentirme a mi mismo, creer que no, pero es difícil engañarse cuando la verdad está en el corazón, en lo más interno de uno mismo.
No se ha notado que estoy especialmente negativo... pero mañana será otro día. Con una carta llena de palabras e ilusiones en la mochila, una chica a la que me parece imposible dársela y un montón de pensamientos que no llevan a ninguna parte. Mira, como los post de este blog.




Jo dijo
Es genial la idea de meter cada día una frase de autor en el título de tu blog. ¿De dónde sacas tan buenas citas? Esta en especial es fabulosa. Bueno, para que no digas que me escabullo del tema, te diré que si yo fuera la chica estaría irritada, borde, cabreada e insoportable. ¿Con quién? Contigo. Porque no haces nada y ella lo sabe y tú lo sabes. Si la pierdes sin haber tenido siquiera la ocasión de, tú solo serás el culpable.
Jo
2 Diciembre 2008 | 09:44 PM